La ficción de los penales y del "deber ser"

Lee las reflexiones que dejó la jugada polémica que tiene al Tri en la Final de Copa Oro...

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A más de 12 horas de haber terminado el partido de la Selección Mexicana ante Panamá, que dejó varios debates con compañeros de profesión tanto en la redacción de FOX Sports como en redes sociales, así como una lectura detallada de las reacciones de jugadores y entrenadores de ambos países, me dispongo a dejar algunas reflexiones de lo que vimos dentro y fuera de la cancha de esta semifinal de Copa Oro.

Y es que cuando existe la polarización o difracción de opiniones, siempre vale la pena regresar a las bases de este deporte para poder entender no el penal polémico, que aquí no es tema de opinión al ser muy claro que debió ser invalidado, sino para comprender el contexto de lo que aconteció después: Andrés Guardando anotando el gol.

¿Debió colocar la pelota en el manchón penal y cobrar el tiro con dirección a portería? ¿Sí? ¿No? Y lo más importante: ¿En qué basan su respuesta?

Vayamos con la opinión que leo y escucho de los defensores del tiro bien que fue bien colocado por el mediocampista del PSV al final del partido (En las siguientes frases también vienen extractos de las declaraciones del mismo Guardado y Miguel Herrera)

1) "Otros rivales no se tocan el corazón contigo"

2) "Debió hacer el gol porque les pagan para eso"

3) "Es la obligación de todo jugador buscar el gol en un partido"

4) "El Fair Play no existe en el mundo del futbol"

5) "Así es este deporte mientras no haya tecnología"

6) "Andrés Guardado es el menos culpable, defendió los intereses de sus compañeros"

7) “Un penal se hizo para anotarlo, no fallarlo”

8) “Hay doble moral en el aficionado mexicano que pide ahora que lo fallara”

9) “Se quiere sacar de toda proporción el penal. El futbol es solo un deporte o entretenimiento”

10) “Por qué no aplicamos esa moral cuando damos mordidas, cuando nos pasamos un alto, etc”

11) “¿De qué Fair Play hablamos? No vi que en el Mundial dijeran fue o no penal”

Para una respuesta a estas once frases, o más que pueden ir resultando, tendríamos que irnos a la base del futbol o de cualquier otra profesión y ella podría encontrarse en la DEONTOLOGÍA.

¿Qué es la deontología? Sin querer aburrirlos, es “el deber ser” (Una parte de la ética que trata sobre lo que afecta a una profesión, se enfoca en las obligaciones morales que tenemos como personas, profesionistas, o en este caso como mediocampista o entrenador nacional), es hacer lo correcto para que beneficie al mayor número de personas.

Si bien el penal anotado ayudó a la Selección Mexicana a pasar a la Final de Copa Oro y con ello aseguró que el negocio sea redondo para que Copa Oro llene los bolsillos en taquilla en la Gran Final, también hay que decir que se afectó a Panamá y qué decir de la imagen del mismo arbitraje a nivel mundial.

Es decir, no cumple el término de hacer lo correcto para beneficiar al mayor número de personas, por lo que ahora entramos al mundo del “hubiera”.

¿Qué “hubiera” pasado si Andrés Guardado fallaba el penal a propósito?

Claro, se perjudica los intereses de Miguel Herrera de seguir viéndose como técnico nacional, tampoco se “hubiera” llegado a la Final y por ende un Jamaica vs. Panamá para Copa Oro no “hubiera” sido llamativa económicamente.

¿Entonces por qué podría alcanzar a más personas?

Primero, se “hubiera” salvado la deportividad. Todos debiéramos buscar desde las diferentes trincheras, llámese aficionado, directivo, entrenador, árbitro o jugador, que el deporte sea correcto. Que sea lo más justo posible y ello se logra sin armas externas que beneficien o perjudiquen a un rival u otro. Aquí el arma la tomó la Selección Mexicana tras ver un penal mal marcado.

Segundo, se “hubiera” salvado la imagen de México. Y es que de ‘Gigante de CONCACAF’ se está pasando a ‘Ladrón de CONCACAF’ y no es para menos después del clavado de Oribe Peralta ante Costa Rica, de los dos penales cuestionables contra Panamá. Creo que un penal errado a propósito no le “hubiera” dado la corona a México, pero sí el reconocimiento público.

Otra más, se “hubiera” salvado a Panamá. Con lo anterior hecho, también se “hubiera” visto en este “deber ser” una final JUSTA con Panamá y Jamaica como contrincantes que merecieron más en este Copa y no como ahora, viendo a un pueblo panameño o tico viendo el torneo desde casa.

Pero lo más importante, se “hubiera” salvado al fútbol. Y es que aunque Guillermo Ochoa, Andrés Guardado tengan razón en decir que no son culpables de los errores o robos de un juez, es el técnico mexicano Miguel Herrera co-responsable de todo lo que sucedió ayer, porque él sí se dio cuenta, y lo dio a conocer públicamente en la conferencia, de que no era penal al instante, “sin necesitar ver videos”. Él fue quien debió ordenar que no se tirara correctamente el penal por bien de la deportividad, de la imagen del Tri, de Panamá, de la Copa oro y sobre todo del fútbol.

Todo lo anterior corresponde al mundo del deber ser, en el que sí se "hubiera" buscado beneficiar a todos.

Pero tal vez yo esté en un sueño guajiro y el mundo del “deber ser” quedó en el del “hubiera”; es decir, en una utopía. En lo inexistente. Sin embargo, creo que si a los jugadores o profesionales del futbol o de cualquier otra carrera les dieran clases de deontología, el futbol también sería reflejo de una sociedad que no tendría doble moral, sino una única moral: la del deber ser, y por ende tendríamos un técnico que ordenara no tirar bien un penal que debió ser inválido... o ni siquiera eso, el mismo jugador vería con convicción errar un penal a propósito por el bien del futbol y no por una maquinaria detrás que no ve a este hermoso deporte como lo que es: una cultura, un fenómeno social, un entretenimiento y que solo lo ve como negocio…

@edoardoavila

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