De Yogi Berra a Jaime García

Hablar del legendario jugador yankee fallecido hace unos días es hablar de postemporada, el momento clave de los grandes

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Yogi Berra es el jugador de béisbol con más campeonatos en la historia de las Grandes Ligas. Eso ya sería suficiente decir para ser una leyenda: sus 10 anillos de campeón.

Pero es justamente eso es lo que lo hace una leyenda: lo hay que decir del que fuera catcher, o mejor dicho, lo que el receptor dijo a lo largo de su carrera.

Son tantas sus frases famosas que se creó una especie de filosofía a raíz de sus palabras: el ‘yogismo’.

Entre sus frases más famosas están el “Esto no se acaba hasta que se acaba”, “Es como un deja vú de nuevo” o “Es mejor cortar la pizza en cuatro pedazos porque no tengo tanta hambre como para comer seis”.

Pero la frase que me interesa del inmortal del Salón de la Fama acaecido el pasado 22 de septiembre, es la siguiente: “El béisbol es 90% mental. La otra mitad es física”.

Parecerán sarcasmo muchas de sus máximas, pero la brillantez queda de manifiesto en los playoffs de la MLB.

Un ejemplo es Jaime García. El lanzador mexicano abrió por los Cardenales de San Luis el juego dos de la Serie Divisional de la Liga Nacional el pasado sábado. Con el marcador 1-0 a favor en la segunda entrada, hombres en las esquinas, un out y el pitcher contrario al bat, García lanzó al plato, Kyle Hendricks le tocó la bola, y el sacrificio salió de frente al mexicano.

La jugada enviada por el manager de los Cachorros, Joe Maddon no fue avanzar al corredor de la primera a la segunda, sino un squeeze play (que es un toque de bola para que un corredor de tercera anote carrera). Jaime García, desconcentrado, tomó la bola y volteó de inmediato a la primera base para sacar el tercio, pero recordó que había hombre en tercera, para cuando miró al plato era demasiado tarde para buscar el out en la registradora y fue con disparo a primera. El problema es que hizo un tiro errado y dejó corredores en segunda y tercera con un out.

Si el jugador mexicano hubiera estado mentalizado en el momento del juego, es probable que pusiera fuera en home a Austin Jackson (el corredor de la tercera), tuviera dos outs en la pizarra con hombres en primera y segunda, y se perfilaría para enfrentar al noveno bat rival con una mentalidad distinta, es decir, sin estar distraído por el doble error –que le anotara Jackson y que lanzara mal a la inicial-.

¿Qué ocurrió después? Addison Russell vino con otro toque de bola, esta vez sin opción de jugar en home. Entregó el segundo tercio pero le dio la segunda carreras a Chicago. Luego Dexter Fowler dio hit para el 3-1 y acto seguido Jorge Soler pegó jonrón de dos carreras. Para cuando el de Reynosa sacó el tercer out, la desventaja era ya de 5-1. Esa fue toda su actuación.

¿Tuvo razón Berra al decir que “El beisbol es 90% mental”? Este ejemplo del tamaulipeco podría dejarlo claro. El portal de los Cardenales título uno de sus contenidos “The small ball a big problem Cards fall (La pelota pequeña, un gran problema mientras Cards cae)”. La pelota pequeña es el juego inteligente, es buscar formas de hacer daño, es estar concentrado para encontrar la manera.

Todo este ataque en ese segundo inning no fue la razón por la que Jaime García dejó la loma después de dos entradas, su salida más corta del año y la segunda cifra de carrera recibidas más alta en alguna apertura de la temporada, aunque todas fueron sucias. En cuanto a playoffs, también es su salida más corta y la segunda cifra más altas de rayitas permitidas en un inicio.

La versión oficial de la salida de García del juego fue por un virus estomacal. “El béisbol es 90% mental. La otra mitad es física”. Ya quedamos claros y completos, Yogi.

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