Vasco da Gama goleó a Jorge Wilstermann y se acerca a los grupos

El conjunto carioca fue muy superior y mantiene su andar perfecto en la CONMEBOL Libertadores.

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Vasco da Gama dio un importante paso para su clasificación a la fase de grupos de la CONMEBOL Libertadores al vapulear este miércoles al Wilstermann por 4-0, que necesitará remar contra la corriente para cambiar la historia en su cancha, situada a 2.800 metros sobre el nivel del mar.

El central Paulao abrió el marcador y amplió distancias antes del descanso la figura del partido, el extremo Paulinho, de 17 años, que va camino de convertirse en la nueva promesa del fútbol brasileño tras la exhibición en este encuentro de ida de la fase 3 del torneo, instancia previa a la ronda de grupos.

Completarían la goleada el lateral Yago Pikachu en el minuto 87 y el atacante Rildo en el tiempo de descuento ante un Wilstermann ya hundido.

Natural de Río de Janeiro, Paulinho forma parte de la esperanzadora generación 2000 de Brasil, a la que también pertenece el atacante Vinicius Junior, fichado ya por el Real Madrid.

Su nombre ya empezó a despuntar la temporada pasada y este año ha empezado con números de auténtica estrella. En tres partidos disputados con el Vasco da Gama en la Libertadores firma dos goles y dos asistencias.

El Vasco, campeón de la Libertadores de 1998, empezó la contienda como un torbellino, siempre en el campo de su rival para intentar resquebrajar la enmarañada muralla boliviana.

Los primeros avisos corrieron a cargo de Evander, que envió a las nubes un centro que recibió en el corazón del área y Wagner, que soltó una bomba desde fuera del área neutralizada por el portero paraguayo Arnaldo Giménez.

La mayor amenaza para el conjunto andino vino también de la mano del lateral izquierdo Henrique, un auténtico puñal que conseguía una y otra vez apurar la línea de fondo.

El Wilstermann, aunque compacto, se vio sobrepasado por momentos, lo que le obligó a hacer uso de la fuerza bruta para detener a los brasileños. Resultado, tres amarillas en el primer tiempo y otras cuatro en el segundo.

El partido era un monólogo absoluto del Vasco y al final encontró premio en una falta lateral que remató con toda la fe el central Paulao tras un rechace del arquero rival.

Tras seis años de ausencia -la última participación fue en 2012-, la vuelta del equipo carioca a la máxima competición de clubes de América estaba más cerca.

Consumado el gol, el equipo boliviano ni se inmutó y siguió con su estrategia "amarrategui" de esperar atrás.

Serginho y Lucas Gaúcho, dos de los brasileños en el once del Wilstermann, desaparecidos, a excepción de alguna carrera a la desesperada que moría antes de entrar en el área.

Antes del descanso, el Vasco asestaría un nuevo zarpazo por medio del tanto de astucia de Paulinho,

Un tiro lejano de Evander, que Wellington intenta colgar en el área bombeado y ante la pasividad de la zaga, Paulinho persigue el esférico y salta solo con su 1,75 metros de altura para cabecear al fondo de la red de Giménez, que fue a por uvas.

En la reanudación, el técnico visitante Álvaro Peña movió ficha y sacó al central Ronny Montero para dar entrada al creativo argentino Cristian Chávez, que ayudó a mejorar un poco la imagen del equipo.

Fue entonces cuando los bolivianos empezaron a soltarse más, si bien las mejores ocasiones volvieron a ser del Vasco, en especial la que tuvo en sus botas Wagner en una falta directa o Galhardo en un intento de gol olímpico.

En los últimos minutos, el acoso del Vasco se hizo aún más manifiesto y se materializó primero en el gol del lateral Pikachu y después con el del atacante Rildo, de cabeza.

La distancia podría haber sido mayor si el árbitro no se hubiera comido un penalti claro sobre Riascos.

El Vasco, tiene todavía que afrontar el partido de vuelta, que jugará la próxima semana en la altitud de Sucre, donde se encuentra el feudo del Wilstermann, que históricamente ha sido una plaza difícil para los equipos brasileños.

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